Oro

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Rafaela Santiago

Desde muy joven tuve que trabajar en diferentes oficios. Vivía con muchas limitaciones y el dinero no alcanzaba. Nunca experimenté lo que era irme de vacaciones. Durante las semanas cuidaba a 15 niños en mi casa. En las tardes, tan pronto se iban los niños, salía a trabajar de jardinera en casas ajenas. También empecé a trabajar los fines de semana limpiando casas.

Trabajaba duro, pero, aun así, el ingreso no alcanzaba para sufragar los gastos y no tenía tiempo para nada. Por eso, también empecé a trabajar los fines de semana limpiando casas. Realmente no tenía tiempo para nada; vivía limitada y llena de deudas. Entre las casas que limpiaba los fines de semana estaba la del Dr. Herminio Nevárez.

Él me invitó a una reunión de negocios donde me habló de una oportunidad que cambiaría mi vida. Esto me llamo la atención, pero, aunque tenía muchas inseguridades, pude ver la sinceridad en sus palabras y decidí hacer un cambio en mi vida. Pasé por un proceso que me ayudo a valorarme y a confiar en mí y junto a un equipo llamado Social Economic Networkers, que me apoyaron incondicionalmente y me instruyeron, pude construir un negocio que nunca pensé que se expandiría por el mundo. Esta oportunidad ha cambiado mi vida y la de mi esposo.

He tenido el privilegio de ayudar a otros a hacer lo mismo. Ya han pasado 21 años viviendo de ingresos residuales y hoy disfruto del estilo de vida que soñaba. He logrado ayudar a mi familia. He viajado por el mundo y, sobre todo, ayudo a otros en necesidad. He aprendido durante esta aventura maravillosa que nada se logra solo; que todo lo he logrado gracias a las personas que han confiado en mí y al apoyo incondicional de mi equipo. Esto se trata de personas ayudando a personas.