Platino

  • República Dominicana

Esdras Cabrera y Rosa Vargas

Desde que éramos una pareja joven teníamos el sueño de tener una finca grande y hermosa en República Dominicana. Para poder proveer para mi familia tuvimos muchos sacrificios. Como padre de familia me fui del país para perseguir una educación. Después de 12 años regresé a Republica Dominicana y Rosa y yo nos casamos. Me fui a Aruba en busca de un empleo. Lo que generaba no daba para que Rosa y nuestra hija sobrevivieran y se tuvieron que ir a vivir a la casa de mi suegra. Yo no me iba a perdonar el no poder proveerle un hogar seguro a mi familia y me regresé a Republica Dominicana. Para el año 2000 me encontraba en una difícil situación financiera, pero con grandes sueños y metas por alcanzar. Estaba convencido de que tenía una misión que cumplir, la de ayudar a otros llevando esperanza, consuelo y alegría.

Cuando me presenta Juan Rosado la oportunidad, sentí esperanza y comencé inmediatamente a trabajar, aunque solo tenía un par de zapatos con un roto en la suela. Yo no estaba buscando un trabajo más, sino una oportunidad que me permitiera alcanzar mis metas y realizar mis sueños. Rosa siempre me apoyó en cada paso, animándome en cada tropiezo y eso me ayudó a dedicarme trabajando fuertemente. La Guía fue el instrumento que me permitió desarrollar el conocimiento para formar una red exitosa y así lograr la prosperidad financiera.

Hoy en día hemos logrado lo que soñábamos a los 20 años. Vivimos en la casa de nuestros sueños, Rosa educa a nuestros hijos y de la finca hemos podido ayudar a muchas personas. Gracias a Dios, el estilo de vida de mi familia y el de miles de personas a nivel mundial ha cambiado. Nuestros sueños se han hecho una realidad. ¡Esta era la oportunidad que estaba esperando y la aproveché!